Bergoglio vinculado con un cura apóstata activista gay

Bergoglio se hace amigo de aquellos que abiertamente desafían la doctrina moral de la Iglesia y le declaran la guerra a Dios.

bergoglio desobedece a Dios

Sonriente Francisco recibe a sacerdote que pasa el rato en un bar homosexual

es.news El sitio web JosephSciambra.com actualizó el 20 de junio un artículo sobre el sacerdote paulista Gil Martínez, con una foto de Martínez pasando el rato en un bar para homosexuales (ver a continuación).

Martínez dirigió el “ministerio” de propaganda homosexual San Pablo, el cual está vinculado a la parroquia de San Pablo en Manhattan, la cual es administrada por los sacerdotes paulistas. Desde julio de 2018 Martínez está activo en Los Ángeles.

Su foto en el bar homosexual es de 2016. San Pablo organiza regularmente eventos en bares homosexuales.

En el 2015 Martínez fue recibido por Francisco y por el cardenal Walter Kasper, ambos apologistas pro-homosexuales, y le dio a Francisco una copia del vídeo de propaganda pro-homosexual “Poseyendo nuestra fe”.gloriatvnews

3i3kfoe8f54daxbeb7f27qt1iteo9vqemfp2ffh

Bergoglio desobedece la Palabra de Dios y prefiere hacerse cómplice de los enemigos de Dios.

“¡No!, os escribí que no os relacionarais con quien, llamándose hermano, es impuro, avaro, idólatra, ultrajador, borracho o ladrón. Con ésos ¡ni comer!”
I Corintios, 5 – Bíblia Católica Online

 

2 Juan 9-11

Cualquiera que pretenda avanzar más allá de lo que Cristo enseñó, no tiene a Dios; pero el que permanece en esa enseñanza, tiene al Padre y también al Hijo. 10 Si alguno va a visitarlos a ustedes y no lleva esta enseñanza, no lo reciban en casa ni lo saluden; 11 porque quien lo salude se hará cómplice de sus malas acciones.

Bergoglio demuestra una vez mas que  no obedece la Palabra de Dios.

El Magisterio de la Iglesia excomulga automáticamente a los cómplices de los herejes.

Cardenal italiano se opone al diario homosexual de la Conferencia Episcopal Italiana

Cardenal italiano se opone al diario homosexual de la Conferencia Episcopal Italiana

Reparación por las Blasfemias proferidas por el apostata Rick Walsh

Apostata blasfemo Rick Walsh

“[El vicio de la sodomía] conduce al error, elimina totalmente la verdad de la mente engañada… Se abre al Infierno y cierra las puertas del Paraíso.” “[El vicio de la sodomía] Lo moviliza a pertenecer a la milicia de los espíritu maligno. Le Obliga a luchar una abominable guerra contra de Dios. [El vicio de la sodomía] separa a la infeliz alma de la compañía de los ángeles, privándolo de su excelencia, llevándolo cautivo bajo su yugo dominante.”(…) Una vez que esta serpiente venenosa ha hundido sus colmillos en este desgraciado, le priva de toda sentido moral, su memoria falla, y la visión de la mente se oscurece. Sin tener en cuenta a Dios, él también se olvida de su propia identidad.” San Pedro Damián  -Liber Gomorrhianus ad Leonem IX Romanum Pontificem ☧

 

Señor Jesús queremos reparar las blasfemias que este activista gay Rick Walsh que ha abandonado la fe católica se ha atrevido a pronunciar contra tu santo Nombre.

Jaculatoria en reparación de las blasfemias

Padre Eterno, por la Preciosísima  Sangre de Jesucristo, glorifica Su santísimo nombre, de acuerdo con la intención y los deseos de Su adorable Corazón.

(Indulgencia de 300 días. – Pío X, 1908)

¡Cuán pocos hay que se valgan de la preciosa Sangre de Jesús para comprar su salvación! – San Ignacio

Profecía de la Salette:

MUCHOS ABANDONARÁN LA FE y el número de Sacerdotes y religiosos que se separarán de la verdadera religión será grande; entre estas personas se encontrarán incluso Obispos…Gran número de demonios, serán desatados del Infierno. Abolirán la fe poco a poco, aún entre las personas consagradas a Dios; las cegarán de tal manera que, a menos de una gracia particular, esas personas tomarán el espíritu de sus malos ángeles: Muchas casas religiosas perderán completamente la fe y perderán a muchísimas almas.

reparacion al Sagrado Corazon de Jesus viernes
Oración en reparación por las blasfemias, compuesta por Su Santidad Pío  XII


¡Oh, Augustísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que aun siendo infinitamente feliz en Ti y por Ti por toda la eternidad, te dignas aceptar benignamente el homenaje que de toda la Creación se alza hasta tu trono excelso!
Entorna tus ojos, te rogamos, y cierra tus oídos divinos ante aquellos desventurados que, o cegados por la pasión o arrastrados por un impulso diabólico, blasfeman inicuamente contra tu nombre y los de la Purísima Virgen María y los santos.
Detén, ¡oh, Señor!, el brazo de tu justicia, que podría reducir a la nada a quienes se atreven a hacerse reos de tanta impiedad.
Acepta el himno de gloria que incesantemente se eleva desde toda la naturaleza: desde al agua de la fuente que corre limpia y silenciosa, hasta los astros que brillan y recorren una órbita inmensa, en lo alto de los cielos, movidos por tu Amor.
Acepta en reparación el coro de alabanzas que, como el incienso ante el altar, surge de tantas almas santas que caminan, sin desviarse jamás, por los senderos de tu ley, y con asiduas obras de caridad y penitencia intentan aplacar tu justicia ofendida.
Escucha el canto de tantos espíritus elegidos que consagran su vida a celebrar tu gloria, y la alabanza perenne que a todas horas y en todo lugar te ofrece la Iglesia.
Y haz que un día, convertidos a Ti los corazones blasfemos, todas las lenguas y todos los labios entonen concordes en este tierra aquel canto que resuena sin cesar en los coros de los ángeles: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios de los Ejércitos. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Amen.

Bergoglio introduce una expresión herética marxista en las Letanías de Loreto

herejia

Heresiarca Jorge Mario Bergoglio: “Me viene a la mente decir algo que puede ser una insensatez, o quizás una herejía”

La expresión “Solacium migrantium” (Consolación de los inmigrantes [ilegales]) es herética.

Rafał_Ovile : “La expresión “consolación de los inmigrantes” contradice la misión única de la Madre de Dios de proteger a la cristiandad y sus hijos de Dios, ejemplificada en muchas guerras contra el islam y los bárbaros violentos que inundan la civilización latina y la cultura cristiana, especialmente en Europa. Esta agenda multicultural con el fin de destruir Europa y Occidente ahora es implementada dinámicamente por todo tipo de globalistas ayudados por el Vaticano bajo el gobierno de Francisco. Tal agenda se opone al ordo católico: Madre de Dios y Madre Iglesia, así como al orden civil con naciones y razas creadas por Dios Todopoderoso.

El Arzobispo Luigi Negri analiza que las motivaciones de Francisco están “basadas en una forma mundana de pensar” que apoya lo “políticamente correcto”.
Negri no habría introducido la invocación, pero cree que “no es herética”.

Si el arzobispo Luigi Negri desea ser honesto y fiel a la doctrina católica, debe profundizar un poco más, entonces se dará cuenta de que esta “inclusión” es herética, ya que el Obispo al reconocer que es “políticamente correcta”  producto de un forma “mundana de pensar” está reconociendo que la expresión  es liberal y  el liberalismo es herejía y pecado. Esa forma de pensar no es católica sino parte de la ideología marxista masónica. Es parte de la agenda liberal que busca imponer el marxismo cultural.
Esta novedad herética pertenece a la herejía modernista y es parte de la herejía del indiferentismo religioso.

Como Afirmó el Papa San León Magno “El diablo siempre está descubriendo algo nuevo en contra de la verdad 

San Vicente de Lerins advirtió: “Toda novedad en la fe es una señal inequívoca de herejía”.

San Pablo nos advierte que debemos rechazar todas las novedades heréticas. Y que debemos anatematizar a los herejes que predican un falso evangelio. El Magisterio de nuestra Iglesia excomulga automáticamente a los cómplices de los herejes.

Sínodo de Letrán –Condenación a quien no rechaza a los herejes.

San Vicente de Lerins: “cualquiera que fuese el que intentase modificar la fe recibida, este tal sea anatema.

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, sesión 8, 22 de noviembre de 1439, ex cathedra: “Sexto, ofrecemos a los enviados esa regla compendiosa de la fe compuesta por el bendito Atanasio, que es la siguiente:   “Todo el que quiera salvarse, ante todo es menester que mantenga la fe católica; y el que no la guardare íntegra e inviolada, sin duda perecerá para siempre.   “Ahora bien, la fe católica es que veneremos a un solo Dios en la Trinidad, y a la Trinidad en la unidad; sin confundir las personas ni separar las sustancias. Porque una es la persona del Padre, otra la del Hijo y otra la del Espíritu santo; pero el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad. (…) Y en esta Trinidad, nada es antes o después, nada mayor o menor, sino que las tres personas son entre sí coeternas y coiguales, de suerte que, como antes se ha dicho, en todo hay que venerar lo mismo la unidad en la Trinidad que la Trinidad en la unidad. El que quiera, pues, salvarse, así ha de sentir de la Trinidad.   “Pero es necesario para la eterna salvación creer también fielmente en la Encarnación de nuestro Señor Jesucristo (…) hijo de Dios, es Dios y hombre. (…) Ésta es la fe católica y el que no la creyere fiel y firmemente, no podrá salvarse

 “Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo”. 

Remigio (Catena Aurea)
También puede referirse esto a la consumación del mundo. Porque entonces muchos se escandalizarán separándose de la fe, viendo la multitud y las riquezas de los malos y los milagros del Anticristo, y perseguirán a sus compañeros, y el Anticristo enviará falsos profetas que engañarán a muchos. Se aumentará la malicia, porque aumentará el número de los malos, y se enfriará la caridad, porque disminuirá el número de los buenos.

Mons Viganò sobre el Vaticano II: “Los Padres Conciliares fueron víctimas de un tremendo engaño, de una estafa”

FILE ARCHBISHOP VIGANO
Entrevista del Dr. Phil Lawler a monseñor Viganò
Phil Lawler: En primer lugar, ¿qué opinión le merece el Concilio Vaticano II? Es indudable que desde entonces todo ha ido de mal en peor. Ahora bien, si el conjunto del Concilio es problemático, ¿a qué se debe? ¿Cómo se puede conciliar esta postura con lo que creemos sobre la inerrancia del Magisterio? ¿Cómo es posible que todos los Padres Conciliares se llamaran a engaño? Aunque sólo algunas partes del Concilio (Nostra aetate, Dignitatis humanae) son problemáticas, seguimos planteándonos las mismas interrogantes: desde hace años, muchos venimos afirmando que el espíritu del Concilio es erróneo. ¿Lo que dice ahora Vuestra Excelencia es que ese falso espíritu liberal es un reflejo del propio Concilio?
Monseñor Viganó: No creo que sea necesario demostrar que el Concilio supone un problema: el mero hecho de que nos planteemos eso con respecto al Concilio Vaticano II y no con el de Trento ni con el Vaticano I confirma, a mi juicio, una realidad evidente y reconocida por todos. Lo cierto es que los que lo defienden a capa y espada lo hacen prescindiendo de todos los demás concilios ecuménicos, ninguno de los cuales ha sido definido como concilio pastoral. Y fíjese bien: lo llaman el Concilio, por antonomasia, como si hubiera sido el único en toda la historia de la Iglesia, o por lo menos lo consideran un únicum, ya sea por la formulación de su doctrina o por la autoridad de su magisterio. A diferencia de todos los que lo precedieron, este concilio se autocalifica precisamente de pastoral y declara que no desea proponer ninguna nueva doctrina, pero de hecho supone un antes y un después, establece una distinción entre concilio dogmático y concilio pastoral, entre cánones inequívocos y palabrerías, entre anathema sit y guiños al mundo.
En ese sentido, creo que el problema de la infalibilidad del Magisterio -la inerrancia a la que usted alude es propia de las Sagradas Escrituras- ni siquiera se plantea, porque el Legislador –o sea, el Romano Pontífice– en torno al cual se ha convocado el Concilio ha declarado de forma clara y solemne que no desea ejercer la autoridad doctrinal que podría ejercer de haberlo querido. Me gustaría señalar que no hay nada más pastoral que lo que se propone como dogmático, porque el ejercicio del munus docendi en su forma más elevada coincide con el mandato que dio el Señor a San Pedro de apacentar sus ovejas y corderos. Y sin embargo esa oposición entre dogmático y pastoral la han creado ni más ni menos los mismos que en el discurso de apertura del Concilio quisieron dar un sentido más estricto al dogma y otro más suave y conciliador a la pastoral. Encontramos el mismo estilo en las intervenciones de Bergoglio, en las que entiende por pastoralidad una versión suave de las rígidas enseñanzas católicas en materia de fe y costumbres, todo en nombre del discernimiento. Duele reconocer que recurrir a un lenguaje equívoco, o a términos católicos entendidos en un sentido impropio, ha invadido la Iglesia desde Concilio Vaticano II, cuyo circiterismo -es decir, la ambigüedad, el empleo adrede de un lenguaje impreciso- es el ejemplo principal y más emblemático. Ello obedece a que el aggiornamento, término igualmente equívoco e ideológicamente procurado  por el Concilio como un absoluto, tenía como máxima prioridad el diálogo con el mundo.
Hay otro equívoco que debe ser aclarado: si por un lado Juan XXIII y Pablo VI declararon que no querían comprometer el Concilio en la definición de nuevas doctrinas y querían que fuera meramente pastoral, por otro es cierto que exteriormente -hoy en día se diría mediáticamente- la importancia que se concedió a sus actos fue enorme y sirvió para transmitir la idea de una presunta autoridad doctrinal, de una infalibilidad magisterial implícita a pesar de que desde el principio ésta había quedado excluida. Esto se hizo para que sus propuestas más o menos heterodoxas se entendiesen como autorizadas y fueran por tanto acogidas por el clero y los fieles. Esto sería suficiente para desacreditar a los autores de semejante engaño, que siguen poniendo el grito en el cielo cuando se toca Nostra Aetate mientras callan ante quienes niegan la divinidad de Nuestro Señor o la perpetua virginidad de la Santísima Virgen. Recordemos que el católico no adora un concilio, sea el Vaticano II o el Tridentino, sino la Santísima Trinidad, único Dios verdadero; que no venera una declaración conciliar o una exhortación postsinodal, sino la verdad que transmiten esos actos del Magisterio.
Me pregunta cómo fue posible que todos los padres conciliares se llamaran a engaño. Le respondo a partir de mi experiencia personal de aquellos años y las palabras de los hermanos en el episcopado a los que me he enfrentado. Ninguno podía imaginar que dentro del cuerpo de la Iglesia hubiera fuerzas hostiles tan poderosas y organizadas como para conseguir que se rechazaran esquemas preparatorios de perfecta ortodoxia elaborados por cardenales y prelados de indudable fidelidad a la Iglesia para sustituirlos por un revoltijo de errores astutamente disimulados bajo una capa de largos discursos y equívocos introducidos a propósito. Nadie podía imaginar que bajo la cúpula de la Basílica Vaticana se pudieran convocar los estados generales que decretarían la abdicación de la Iglesia Católica para instaurar la Revolución (¡como recordé en un escrito anterior, el cardenal Suenens calificó al Concilio Vaticano II como el 1789 de la Iglesia!). Los Padres Conciliares fueron víctimas de un tremendo engaño, de una estafa astutamente perpetrada recurriendo a los medios más sutiles: se encontraron en minoría en los grupos lingüísticos, fueron excluidos de reuniones convocadas a última hora, obligados a dar su plácet haciéndoseles creer que era la voluntad del Santo Padre. Y lo que los novatores no consiguieron en el Aula Conciliar, lo consiguieron en las comisiones y consejos gracias al activismo de teólogos y peritos acreditados y aclamados por una poderosa maquinaria mediática. Hay una montaña de estudios y documentos que por un lado dan testimonio de esta sistemática mens dolosa y por otro del ingenuo optimismo e ingenuidad por parte de los Padres del Concilio. Poco o nada pudo hacer la intervención del Coetus Internationalis Patrum cuando las violaciones de los progresistas quedaban ratificadas por el Pontífice.
Quienes han afirmado que el espíritu del Concilio supone una interpretación heterodoxa del mismo han llevado a cabo una operación inútil y perjudicial aunque obrasen de buena fe. Es comprensible que un cardenal o un obispo quiera defender el honor de la Iglesia y procure no desacreditarla ante los fieles y el mundo. Así, se ha creído que lo que atribuían los progresistas al Concilio no era sino malentendidos, una interpretación arbitraria. Pero si en aquella época era difícil pensar que la libertad religiosa condenada por Pío XI en Mortalium animos podía ser afirmada por Dignitatis humanae, o que el Romano Pontífice pudiera ver usurpada su propia autoridad por un fantasmagórico colegio episcopal, hoy comprendemos que lo que en el Concilio Vaticano II se disimulaba con astucia en la actualidad se afirma abiertamente en documentos pontificios, incluso en nombre de la aplicación coherente del Concilio.
Por otra parte, cuando se habla habitualmente del espíritu de algo, se entiende ni más ni menos lo que constituye precisamente el alma, la esencia de ello. Podemos, por tanto, afirmar que el espíritu del Concilio es el Concilio mismo, que los errores del postconcilio se contienen in nuce en las actas del Concilio, del mismo modo que se dice con toda razón que el Novus Ordo es la Misa del Concilio, aunque en presencia de los Padres se celebrara la Misa que los progresistas califican significativamente de preconciliar. Es más: si realmente el Concilio Vaticano II no supusiera una ruptura, ¿por qué motivo se habla de Iglesia preconciliar e Iglesia postconciliar, como si se tratase de dos realidades distintas, definidas por la propia esencia del Concilio? Y si realmente el Concilio se ajusta al Magisterio ininterrumpido e infalible de la Iglesia, ¿cómo es el único que plantea gravísimos problemas de interpretación, demostrando con ello su heterogeneidad ontológica con respecto a los otros concilios?
Phil Lawler: En segundo lugar, ¿cuál es la solución? Monseñor Schneider propone que un futuro pontífice deberá repudiar los errores. Vuestra Excelencia considera inadecuada esta propuesta. Entonces, ¿cómo se pueden corregir los errores para mantener la autoridad del Magisterio en la enseñanza?
Monseñor Viganó: A mí me parece que la solución está primero que nada en un acto de humildad que debemos realizar todos, empezando por la Jerarquía y por el Papa: reconocer que el enemigo se ha infiltrado en la Iglesia; la ocupación sistemática de que han sido objeto puestos clave de la Curia Romana, seminarios y ateneos; la conjura de un grupo de rebeldes –entre los cuales se encuentra en primera línea la desviada Compañía de Jesús– que han conseguido dar visos de legitimidad y legalidad a un acto subversivo y revolucionario. También debemos reconocer lo inadecuado de la respuesta de los buenos, la ingenuidad de muchos, la cobardía de otros y los intereses de cuantos han sacado provecho de dicha ventaja.
Tras la triple negación de Cristo en el patio de la casa del Sumo Sacerdote, San Pedro flevit amare, lloró amargamente. Cuenta la tradición que el Príncipe de los Apóstoles tenía dos surcos en las mejillas por las lágrimas que derramó copiosamente a lo largo de su vida arrepentido de aquella traición. A uno de sus sucesores, a un Vicario de Cristo, le tocará ejercer plenamente su autoridad apostólica para  retomar el hilo  la Tradición allá donde fue cortado. No será una derrota, sino un acto de veracidad, humildad y valor. La autoridad e infalibilidad del Sucesor del Príncipe de los Apóstoles quedarán intactas y corroboradas. Éstas no se pusieron en tela de juicio deliberadamente a causa del Concilio Vaticano II, pero lo serán el día en que un pontífice corrija los errores que permitió el Concilio jugando con los equívocos de una autoridad oficialmente negada pero dada subrepticiamente a entender a los fieles por toda la Jerarquía empezando por los propios papas del Concilio.
Me gustaría recordar que a algunos puede parecerles excesivo todo lo arriba dicho, porque pondría en tela de juicio la autoridad de la Iglesia y de los romanos pontífices. Pero ningún escrúpulo ha impedido que se vulnere la bula Quo primum tempore de San Pío V derogando de la noche a la mañana toda la liturgia romana, el venerable tesoro milenario de doctrina y espiritualidad de la Misa Tradicional, el inmenso patrimonio del canto gregoriano y de la música sacra, la belleza de los ritos y de las vestiduras sagradas; así como desfigurando la armonía arquitectónica, incluso de destacadas basílicas, al eliminar balaustradas, altares monumentales y sagrarios. Todo se sacrificó en aras del coram populo de la renovación conciliar, con la agravante de hacerlo sólo porque se trataba de una liturgia admirablemente católica que resultaba irreconciliable con el espíritu del Concilio.
La Iglesia es una institución divina, y en ella todo debe partir de Dios y volver a Él. Lo que está en juego no es el prestigio de una clase dirigente, ni la imagen de una empresa o un partido. De lo que se trata es de la gloria de la majestad de Dios, de no banalizar la Pasión de Nuestro Señor en la Cruz, los dolores y padecimientos de su Santísima Madre, la sangre de los mártires, el testimonio de los santos y la salvación eterna de las almas. Si por orgullo o por una desgraciada obstinación no somos capaces de reconocer el error y el engaño en los que hemos caído, habremos de rendir cuentas a Dios, que es tan misericordioso con su pueblo cuando se arrepiente como implacable en la justicia cuando se imita el non serviam de Lucifer.
+ Carlo Maria Viganò

(Traducido por Bruno de la Inmaculada. Artículo original)

Mons. Viganò: el Vaticano II marcó el comienzo de una falsa iglesia paralela
iglesia anti iglesia
(…) es innegable que desde el Vaticano II en adelante se construyó una iglesia paralela, superpuesta y diametralmente opuesta a la verdadera Iglesia de Cristo. Esta iglesia paralela oscureció progresivamente la institución divina fundada por Nuestro Señor para reemplazarla con una entidad espuria, que corresponde a la religión universal deseada que la Masonería teorizó por primera vez.
la anti iglesia de Bergoglio ataca a la Iglesia catolicaanti iglesia de bergoglio cismatico
El herético Jesuita Jon Sobrino escribió:
 “La renuncia de Benedicto XVI es un hecho importante. Puede mover la vida de la Iglesia en una u otra dirección. Y por lo que tiene de “ruptura sin precedentes” –
Vea cómo Jon Sobrino es parte de la mafia a cargo de fabricar un ídolo humano que usurpa el papado no para preservar el depósito de la fe, sino para reemplazar la doctrina de la Iglesia con los ideales de la masonería que apunta a usurpar a Dios para reemplazarlo:
Jon Sobrino dijo: Ojalá podamos humanizar y desmitificar al papa. La tarea no es nada fácil. – Jon Sobrino afirmó  que los primeros gestos de Bergoglio fueron significativos : arrodillarse ante el pueblo

Según el herético  Boff, Bergoglio es el Papa de la ruptura:  “Ellos (Juan Pablo II y Benedicto XVI) creían que la Iglesia debía tener continuidad, por lo que el Concilio Vaticano II no podía significar una ruptura con el primero. Pero ahora hay una ruptura, la figura del Papa no es más la clásica, es otra. Francisco no comenzó con la reforma de la curia, comenzó con la reforma del papado.”

Bergoglio “el Papa de la Ruptura” significa que esta secta herética de usurpadores bergoglianos ha fabricado una falsa iglesia y un falso papa, con la finalidad de subvertir la doctrina católica para reemplazar a la Iglesia por una secta de rebeldes masones marxistas inmorales que en lugar de buscar la salvación de las almas buscan su perdición, que en lugar de procurar la conversión a la Verdadera Fe busca que la gente se obstine en las falsas religiones y que trabaja en oposición a la obra del Espíritu Santo y en lugar de promover la Santidad está  promoviendo los vicios en rebelión contra las Leyes de Dios.