Bergoglio asume el papel apocalíptico de ´la Gran Ramera´ que fornica con los reyes del mundo

El apostata Bergoglio le rinde culto a los reyes del mundo mientras se obstina en no arrodillarse delante de Cristo presente en la Santa Eucaristía. San Pablo advierte en Romanos 1 que los sodomitas prefieren rendirle culto a la criatura en lugar de rendirle culto debido al Creador porque  los sodomitas además son idolatras.

El 11 de abril el apostata Bergoglio se arrodilló para besarle los pies a varios lideres politicos.  En las profecías de Ana Catalina Emmerick advierte que la anti iglesia masónica se disfraza  su rechazo de Cristo bajo la  apariencia de humildad. Incluso en Nuevo Catecismo describe la impostura religiosa del Anticristo como la forma política de un seudo mesianismo intrínsecamente diabólico y perverso que se viste de una especie de falseada redención de los más  humildes.

Profecías de Ana Catalina Emmerich

 Es cuando la ciencia se ha separado de la fe cuando nade esta Iglesia sin Salvador, las pretendidas buenas obras sin la fe, la comunión de los incrédulos teniendo la apariencia de virtud, en una palabra la anti-Iglesia cuyo centro está ocupado por la malicia, el error, la mentira, la hipocresía, la laxitud, los artificios de todos los demonios de la época. (AA.II.89)

LA COMUNIÓN DE LOS PROFANOS

Todo es (en esta «falsa iglesia») fundamentalmente malo; es la comunión de los profanos.

No se decir hasta donde todo lo que ellos hacen es abominable, pernicioso y vano. (AA.II.89)

¡Quieren ser uno solo cuerpo en algo diferente que el Señor! (AA.II.89)

Tuve una visión en la que vi a los otros en la falsa iglesia, edificio cuadrado, sin campanario, negro y sucio, con una cúpula elevada. Ellos estaban en gran intimidad con el espíritu que reinaba ahí. Esta iglesia está llena de inmundicias, de vanidades, de necedad y de oscuridad. Casi nadie de ellos conocía las tinieblas en medio de las cuales trabajaba. Todo es puro en apariencia: pero no es más que vacío. (AA.II.88)

(La falsa iglesia) está llena de orgullo y de presunción, y con eso destruye y conduce al mal con toda clase de buenas apariencias. Su peligro está en su inocencia aparente (AA.II.89)

Apocalipsis, 17 1. Entonces vino uno de los siete Angeles que llevaban las siete copas y me habló: «Ven, que te voy a mostrar el juicio de la célebre Ramera, que se sienta sobre grandes aguas, 2. con ella fornicaron los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.»»
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