Bergoglio se negó a defender en Argentina la moral  y el dogma de fe que condena el aborto

 “Pero si hubierais sabido lo que esto significa: ”MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO, no hubierais condenado a los inocentes.” Mateo 12:7

BEBE ABORTADO EL NO TUVO DERECHOS HUMANOS

Bergoglio al negarse a condenar públicamente el aborto en Argentina está negándose a defender la moral y un dogma de FE. Las obligaciones de un auténtico Papa son confirmar a los católicos en asuntos de FE Y MORAL. La condena del aborto es un dogma de FE sin embargo Bergoglio no defiende la doctrina MORAL católica sino que sigue la agenda mundialista de Soros para promover la invasión musulmana.

Bergoglio se niega a condenar la ley de aborto en Argentina mientras tiene tiempo para apoyar el fútbol.

bergoglio calla ante el aborto y habla de futbol

Una doctrina se reconoce como dogma por una de las siguientes razones:

1- Ha sido solemnemente definida como tal por el Magisterio de la iglesia. Esto puede ocurrir en un Concilio Ecuménico o por un pronunciamiento ex cathedra del Papa. (Ejemplo: La Inmaculada Concepción de María)
2- Ha sido enseñada como tal por la Tradición invariable de la Iglesia y no requiere ser proclamada dogmáticamente. (Ejemplo: La condena al aborto)

Negar algún dogma significa negar la misma fe, pues supone negar la autoridad de Dios, que lo ha revelado.


29E

Bergoglio Macri cómplices

Bergoglio Macri cómplices

Papa Juan Pablo II: “Quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida y no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Se minaría el mismo fundamento de la sociedad. ¿Que sentido tendría hablar de la dignidad del hombre, de sus derechos fundamentales, si no se protege a un inocente, o se llega incluso a facilitar los medios o servicios, privados o públicos, para destruir vidas humanas inocentes? (Madrid, 2-11-82.)”

argentina debate sobre el aborto

Papa Juan Pablo II: “Cuando el carácter sagrado de la vida antes del nacimiento sea atacado, nosotros reaccionaremos para proclamar que nadie tiene jamás el derecho de destruir la vida antes del nacimiento. (Washington, 7-X-79)”

Bonum certamen certavimus

Wanderer

Se combatió el buen combate. Y se lo hizo bien: en las marchas que reunieron a millones de personas, en los testimonios ante el Congreso que, como decía Ludovicus, en muchos caso se percibía “un olor de santidad y de destellante claridad”, y en la oración y el ayuno de los fieles en estos días a lo largo de todo el país.

Quedan algunas conclusiones:

1.Ya sabemos quiénes son los que se mancharon las manos con sangre inocente, y el primero de todos ellos es el presidente Mauricio Macri, causa necesaria de llevar al país al infanticidio. No les será gratuito. Les espera la condenación eterna y el rostro de los bebés a cuyo asesinato concurrieron persiguiéndolos durante toda la eternidad.
2.La reflexión obligada es, una vez más, la evidencia que la democracia liberal es un sistema perverso y que el voto no sirve. Y por tanto conviene preguntarse nuevamente si es lícito que los católicos votemos, legitimando de ese modo un sistema perverso.
3.Los hechos han demostrado los estrechos límites del entrismo político de algunos católicos que piensan que, enquistándose en algún partido político, pueden lograr algún bien. (Una curiosidad: hasta donde sé, la gran mayoría de los diputados massistas votaron a favor del aborto. Y fue justamente en ese espacio político donde el entrismo se radicó hasta hace poco tiempo).
4.No hay que olvidarse que la lucha es contra el Poder de las Tinieblas, y que este poder debe triunfar antes de ser definitivamente derrotado con el solo aliento de Nuestro Señor cuando vuelva en gloria y majestad. Más allá de los resultados finales de la ley, el triunfo del mal esté asegurado. Ayer se conoció que a fin de mes, el Ejecutivo enviará el proyecto de ley con la reforma del código penal que dispondrá “la despenalización del aborto cuando esté en riesgo la salud física o mental de la mujer y si ese peligro no puede ser evitado por otro medio. También si el embarazo es producto de un abuso sexual”. Es la ley del aborto encubierta en caso que sea rechazada en el Senado. Cualquier mujer que considere que el embarazo le provoca, por ejemplo, ansiedad y que los anxiolíticos le hacen mal al estómago, encontrará médicos comprensivos que la aliviarán practicándole un aborto.
5.Sepamos, además, que los que parecen buenos no son tan buenos. Gran parte de los diputados y políticos que se manifestaron en contra del aborto propusieron intensificar la educación sexual en las escuelas y la prevención de los embarazos no deseados. Ya sabemos lo que están haciendo con los niños a los que, desde los cinco años, se les enseña sexualidad, robándoles su infancia y su inocencia. En cuando a la prevención, relato aquí lo que sucede diaria y sistemáticamente en las escuelas públicas mendocinas: llega al establecimiento un vehículo del Ministerio de Salud, ingresan en las aulas médicos y enfermeros que ofrecen a todas las alumnas a partir de los trece años “ponerse el chip”. Por supuesto, la inmensa mayoría accede. Las llevan al camión donde primero le hacen un test de embarazo, luego las anastesian y finalmente les colocan en el brazo, intramuscularmente, un implante anticonceptivo de Nexaplom, el cual impedirá el embarazo durante tres años. Por cierto, provoca hemorragias, inflamaciones y otros problemas de salud. Si la alumna decide quitárselo, se lo prohiben. El costo de cada implante es de $4000. Me cuesta imaginar de qué manera Gabriela Michetti, por ejemplo, quiere incrementar estas prácticas.
6.Un hecho que lamentablemente no asombra. Ayer, día en el que el Congreso discutía la ley del aborto, el papa Francisco tenía su audiencia pública y catequesis semanal que, casualmente, trató el tema de la vida. No dijo una sola palabra sobre la cuestión que nos estaba doliendo en esos momentos a sus compatriotas, los católicos argentinos. Peor aún, con un cinismo que cuesta entender, afirmó que “el mayor peligro en la vida es la mediocridad y la pusilanimidad”. En Argentina ahora sabemos que hay peligros mucho mayores para la vida.

aborto argentina

Papa Juan Pablo II: El primer derecho del hombre es el derecho a la vida. Hemos de defender este derecho y este valor. De lo contrario, toda lógica de la fe en el hombre, se tambaleará y se vendrá abajo. (Colonia, 15-XI-80).”

Cardenal Cafarra: El aborto y la homosexualidad muestran que ‘la batalla final’ entre Dios y Satanás ha llegado.

Ferrara: “El Bergoglianismo consiste en aceptar el adulterio, la sodomía y el aborto en la Iglesia”
Bergoglianismo: un esfuerzo para reescribir la Ley Divina

 

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