Obispos heréticos alemanes introducen la comunión sacrílega para los protestantes

es.news Los obispos de la [ex] Iglesia Católica en Alemania se hunden cada vez más profundamente en el barro de la herejía y la incredulidad.

Durante su reunión en Ingolstadt, que finalizó hoy, ellos votaron por una amplia mayoría a favor de dar [sacrílegamente] la Santa Comunión a los (las) protestantes que estén casados con un cónyuge católico. Para la Iglesia, esta decisión es completamente vacía y nula, porque los obispos no tienen derecho a tomarla.

Según publicó el 22 de febrero la página webkatholisch.de, los obispos definieron las “condiciones” para recibir sacrílegamente la Comunión, por ejemplo, “hablar con un sacerdote” y “decidir en la propia conciencia” que uno mismo afirma la fe católica. Pero el que afirma la Fe debe en conciencia convertirse a la Iglesia.

Además: ¿cómo un protestante puede recibir la Comunión, si no fue previamente a confesarse, tal como lo exige la Iglesia?

El conocido cardenal de Múnich, Reinhard Marx, llamó “un progreso positivo” al acto de apostasía de los obispos, al anunciar que la nueva política será introducida utilizando el truco de “caso por caso”. Además, él afirmó la herejía según la cual la herejía un protestante no necesita convertirse al catolicismo en orden a recibir la Santa Comunión.

La decisión es un intento de “legalizar” el hecho que en Alemania los no-católicos son generalmente invitados a recibir la Comunión. Este abuso es mitigado por el hecho que la liturgia en Alemania ha degenerado tan mal, que con frecuencia la Eucaristía no es celebrada válidamente, lo que significa que a los fieles sólo se les distribuye un pedazo de pan, que obviamente también puede ser consumido por los protestantes. gloria tv news


Gálatas 1:8 «Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema!»

El Concilio dogmático de Trento condena a estos heréticos obispos alemanes que promueven el sacrilegio eucarístico y se encuentran  en plena comunión con el heresiarca Bergoglio, cualquier católico que se una a estos obstinados rebeldes  también queda automáticamente excomulgado.

Está excomulgado quién defiende públicamente que se puede comulgar en pecado

Can. 11. Si alguno dijere que la sola fe es preparación suficiente para recibir el sacramento de la Eucaristía [cf *1646]: sea anatema.
Y para que tan grande sacramento no sea recibido indignamente y, por ende, para muerte y condenación, el mismo santo Concilio establece y declara que aquéllos a quienes grave la conciencia de pecado mortal, por muy contritos que se consideren, deben necesariamente hacer previa confesión sacramental, habida facilidad de confesar.
Mas si alguno pretendiere enseñar, predicar o pertinazmente afirmar, o también públicamente disputando defender lo contrario, por el mismo hecho quede excomulgado [cf. *1647]. (Denzinger-Hünermann 1661. Julio III, Concilio de Trento, 13a sesión, 11 de octubre de 1551. Decreto sobre el Sacramento de la Eucaristía)

Para recibir la Eucaristía es necesario estar en estado de gracia

Ahora bien, la costumbre de la Iglesia declara ser necesaria aquella prueba por la que nadie debe acercarse a la Sagrada Eucaristía con conciencia de pecado mortal, por muy contrito que le parezca estar, sin preceder la confesión sacramental. Lo cual este santo Concilio decretó que perpetuamente debe guardarse aun por parte de aquellos sacerdotes a quienes incumbe celebrar por obligación, a condición de que no les falte facilidad de confesor. Y si, por urgir la necesidad, el sacerdote celebrare sin previa confesión, confiésese cuanto antes [v. 1138 s]. (Denzinger-Hünermann 1647. Concilio de Trento, Sesion XIII, 11 de octubre de 1551) 

Negar la sustancia de la Eucaristía es precipitarse en el estado de excomunión

Si alguno negare que en el santísimo sacramento de la Eucaristía se contienen verdadera, real y sustancialmente el cuerpo y la sangre, juntamente con el alma y la divinidad, de nuestro Señor Jesucristo y, por ende, Cristo entero; sino que dijere que solo está en él como en señal y figura o por su eficacia: sea anatema. […] Si alguno pretendiere enseñar, predicar o pertinazmente afirmar, o también públicamente disputando defender lo contrario, por el mismo hecho quede excomulgado. (Denzinger-Hünermann 1651; 1661.Concilio de Trento, 13ª sesión, Decreto sobre el sacramento de la Eucaristía, 11 de octubre de 1551) 

Anuncio publicitario